Si pensas que los cuadros son exclusivos de ciertos ambientes como living, dormitorio, pasillo y escritorio, te cuento que no: En la cocina y en el baño un cuadro o varios pueden darle ese toque que le faltaba.
En primer lugar, proporcionan una ampliación visual y dependiendo de como se coloquen conseguimos diferentes percepciones del espacio: Si se cuelgan de forma vertical, la cocina o el baño parecerá más altos; si por lo contrario, se hace de forma horizontal, parecerán más largos.
También hay que pensar, para mi lo más importante, que le dan calidez, personalidad y distinción.
En el caso del baño, por más pequeño que sea siempre es posible encontrar algún espacio libre donde poner uno: sobre el inodoro, a los lados del espejo o detrás de la puerta. En la cocina se puede jugar mucho más y la cantidad de lugares es mayor. Para que disparen su imaginación aquí van algunas fotos:
En la cocina:

En el baño:

¿Les gustó? ¿Ya los quieren en sus casas? Bueno, si se sienten inspiradas y corrieron a sus baños y cocinas a ver cual sería la pared donde irían, les cuento un secreto:
Para no gastar mucho no compren el cuadro listo y hecho en una casa de decoración. Hagan lo siguiente:
Por un lado, elijan la lamina en internet, hay muchos sitios para poder bajarla e imprimirla -a veces tienen un pequeño costo y otras hasta gratis. Luego compras el marco -se venden en supermercados e incluso hasta en una cadena de farmacia muy conocida y son super económicos. Por ultimo, podés recrear el paspartú o simplemente que la lamina sea del tamaño del cuadro y…VOILÀ! Ya está todo listo para que lo cuelgues y sin gastar fortunas!
Para ayudarte a elegir, te dejo una variedad de prints de todos los estilos:
Para la cocina:
Para el baño:
Fotos: Fuente Pinterest
Hasta la próxima!





























